n/d

La intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa se define como la incapacidad del organismo, por carecer de la enzima digestiva lactasa, para asimilar el azúcar que se encuentra en la leche y los productos lácteos (lactosa). Es un trastorno, generalmente, temporal, que suele afectar a bebés y a niños pequeños produciéndoles diarreas. Sólo en algunas personas es congénito y puede durar toda la vida.

¿Cómo podemos definir esta afección?

La intolerancia a la lactosa se define como la incapacidad del organismo, por carecer de la enzima digestiva lactasa, para asimilar el azúcar que se encuentra en la leche y los productos lácteos (lactosa). Es un trastorno, generalmente, temporal, que suele afectar a bebés y a niños pequeños produciéndoles diarreas. Sólo en algunas personas es congénito y puede durar toda la vida.

Conviene tener muy claro que, a diferencia de la alergia alimentaria, una intolerancia afecta al metabolismo pero no al sistema inmunológico del cuerpo.

El estrés

Completamente ligado al estilo de vida actual, el estrés se puede definir como la respuesta de cada individuo para afrontar una serie de situaciones extremadamente tensas o, simplemente, aquellos factores cotidianos que nos hacen “perder los estribos”. Ante estas circunstancias de posible peligro o amenaza, el organismo pone en marcha sus mecanismos de defensa para preservar su propio equilibrio biopsicológico (homeostasis).

¿Qué es el estrés?

Completamente ligado al estilo de vida actual, el estrés se puede definir como la respuesta de cada individuo para afrontar una serie de situaciones extremadamente tensas o, simplemente, aquellos factores cotidianos que nos hacen “perder los estribos”. Ante estas circunstancias de posible peligro o amenaza, el organismo pone en marcha sus mecanismos de defensa para preservar su propio equilibrio biopsicológico (homeostasis).

Podemos identificar varios tipos:

Contenido sindicado