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Flor

¿Es verdad que la primavera la sangre altera?

Seguro que lo has oído mil veces: “la primavera la sangre altera”. Pero… ¿es solo un dicho popular o tiene algo de verdad? Cuando los días se alargan y la luz natural aumenta, el cuerpo empieza a reajustar su reloj interno. Tu cerebro modifica la producción de algunas hormonas que influyen en el sueño, la energía y el estado de ánimo y por eso, en esta época muchas personas sienten más ganas de salir, de socializar o de empezar nuevos planes… aunque también puede aparecer algo de cansancio mientras el organismo se adapta.

Cuando cambian los días, el cuerpo también cambia de ritmo

El aumento de luz favorece la producción de serotonina, relacionada con la energía y el bienestar, mientras que la melatonina (la hormona que regula el sueño) se ajusta a los nuevos horarios. A este cambio se suman temperaturas más suaves y más actividad al aire libre, por lo que durante los primeros días es normal notar cierta fatiga o falta de concentración, lo que se conoce como astenia primaveral, mientras el cuerpo termina de adaptarse al nuevo ritmo.

Estas pequeñas pautas pueden ayudarte a llevar mejor el cambio de estación:

  • Sincronízate con la luz. Intenta exponerte a la luz natural durante unos minutos por la mañana. Dar un paseo corto, ir andando a comprar el pan o simplemente desayunar cerca de una ventana ayuda a que el cuerpo ajuste su reloj interno.
  • Cena ligera y a buena hora. Con los días largos, es fácil cenar tarde. Opta por algo fácil de digerir, como una ensalada con pollo o un hummus con pan integral, y trata de hacerlo al menos un par de horas antes de dormir. Así tu cuerpo descansará mejor.
  • Mantente hidratado. Con más sol y movimiento, tu cuerpo pide agua. Ten una botella a mano o aprovecha cada pausa para tomar un vaso: notarás la diferencia en energía y concentración.
  • Muévete un poco más al aire libre. Aprovecha el buen tiempo para caminar después de comer, bajar una parada antes del transporte público o dar un paseo corto al final del día. Ese extra de luz y movimiento le da un impulso a tu cuerpo y mente.

    Ten paciencia con el cansancio. Si durante unos días notas más sueño o menos energía, es normal: tu cuerpo necesita adaptarse. Aprovecha para relajarte un poco, leer 10 minutos o tomar algo fresco en lugar de forzarte a estar activo. Poco a poco recuperarás tu ritmo.