Image
Paso a paso para volver a la rutina

¡Paso a paso para volver a la rutina!

Enero tiene esa manía de llegar como si alguien hubiese pulsado el botón de “todo a la vez”. La agenda vuelve a llenarse, el trabajo arranca con fuerza, los compromisos reaparecen sin pedir permiso y, por si fuera poco, sientes que deberías empezar el año con la energía al máximo. Así, es fácil convertir la vuelta a la rutina en una carrera sin frenos, cuando en realidad no se trata de hacerlo todo rápido ni de hacerlo perfecto, sino de volver a coger el ritmo sin meternos más presión de la necesaria..

Empezar bien no significa empezar fuerte, sino empezar con intención

Para que la rutina vuelva sin pesar, conviene tomarse los primeros días como un ajuste progresivo y no como una prueba de resistencia.

Estas pautas pueden ayudarte a retomar el día a día con más ligereza:

  • Baja el listón de la vuelta perfecta. No hace falta que la semana arranque impecable ni que la agenda quede cerrada al milímetro. Marcar una versión más realista, con menos tareas por día y algo de margen para lo inesperado, suele aliviar mucho más de lo que parece y ayuda a recuperar sensación de control desde el primer momento.
  • Decide qué es realmente importante cada día. Antes de entrar en el modo automático y dejar que todo tenga la misma urgencia, conviene decidir qué es lo imprescindible. Una pauta sencilla consiste en seleccionar lo que sí o sí debe quedar resuelto y dejar el resto como secundario, así se evita cerrar el día con la impresión de no haber avanzado.
  • Incluye pequeñas pausas sin sentirte culpable. Parar no es perder tiempo, sino una forma bastante eficaz de mantener la energía y la concentración. Levantarte, estirar el cuerpo, cambiar de espacio o despejar la cabeza unos minutos puede marcar la diferencia a lo largo del día.
  • Cierra el día con un gesto que marque el final. Anotar lo pendiente, preparar lo del día siguiente o desconectar pantallas un rato antes de dormir son algunos gestos que pueden ayudar a bajar revoluciones y a que la mente no se quede en modo alerta cuando ya toca descansar.