SOLO 3 DE CADA 10 EMPLEADOS PERCIBEN QUE SUS COMPAÑÍAS APUESTEN DE VERDAD POR SU BIENESTAR
A medida que se acerca el verano y el cierre del primer semestre, muchas empresas concentran sus esfuerzos en cumplir objetivos, cerrar proyectos y planificar los próximos meses. Pero este periodo también es una oportunidad para fijarse en cómo llegan los profesionales tras meses de actividad continuada, cambios organizativos y exigencias cada vez más altas.
El bienestar redefine la relación entre empleados y empresas
La llegada de las vacaciones suele coincidir con un momento de balance personal y profesional para muchos trabajadores. Mientras las empresas evalúan el semestre y preparan la segunda mitad del año, los empleados también reflexionan sobre su satisfacción, motivación y el equilibrio entre esfuerzo y reconocimiento. En este contexto, los datos del Cigna Healthcare International Health Study muestran que, aunque el 59% de los españoles se declara satisfecho en su trabajo y el 47% afirma que estaría dispuesto a esforzarse más por su empresa, solo el 29% percibe que su bienestar es una prioridad organizativa.
Esta diferencia es especialmente relevante en un contexto en el que la relación con el trabajo está cambiando, con cada vez más profesionales que valoran el bienestar, la flexibilidad, el equilibrio entre vida personal y laboral y la calidad del entorno, especialmente tras periodos de alta carga de trabajo. En esta línea, la Organización Internacional de Directivos de Capital Humano señala que el 43% de los empleados asocia bienestar con mayor motivación y que el 50% considera que un buen clima laboral impacta positivamente en su salud, mientras que la Organización Internacional del Trabajo subraya la influencia de la cultura organizativa y las relaciones interpersonales en la salud mental.
4 estrategias para reforzar la conexión en los equipos antes del verano
En este contexto, los expertos de Cigna Healthcare destacan cuatro estrategias para reforzar la conexión emocional de los equipos antes del verano, un momento en el que es clave cuidar la cohesión y la comunicación interna:
- Hacer del verano una recompensa, no solo una fecha en el calendario. Tras meses de esfuerzo continuado, las semanas previas a las vacaciones son una oportunidad para que las organizaciones reconozcan el trabajo de sus equipos. Comidas de verano, actividades de celebración, voluntariado o pequeños gestos de agradecimiento ayudan a cerrar esta etapa de forma positiva y a reforzar la sensación de que el esfuerzo ha merecido la pena.
- Crear momentos para desconectar antes de desconectar. La llegada del verano es un buen momento para bajar el ritmo y salir de la rutina. Las organizaciones pueden impulsar talleres de gestión del estrés y desconexión digital, sesiones deportivas o de mindfulness, así como actividades como fiestas de verano o afterworks, que favorecen un ambiente más cercano entre compañeros.
- Cambiar la sala de reuniones por espacios más humanos. Según el Cigna Healthcare International Health Study, el 45% de los profesionales se siente comprendido por su responsable y el 41% percibe preocupación por su bienestar. Con esta base, las organizaciones pueden reforzar la conversación con sus equipos antes del verano mediante formatos informales como desayunos, encuentros al aire libre o comidas, que faciliten compartir cómo se han vivido estos meses y cómo encarar la segunda mitad del año.
- Dar más valor al tiempo. En un contexto donde cada vez se valora más el equilibrio entre vida profesional y personal, medidas como flexibilizar horarios, reducir reuniones o facilitar la desconexión son una forma de reconocer el esfuerzo. Más allá de lo económico, ofrecer tiempo transmite confianza, mejora el bienestar y ayuda a llegar al verano con más equilibrio.