MÁS DEL 40% DE LOS ESPAÑOLES NO SE SIENTE MOTIVADO CON SU TRABAJO
Enero, con sus días más cortos y las responsabilidades acumuladas tras las fiestas, es un mes que puede afectar gravemente al estado de ánimo. La vuelta a la rutina, la conocida “cuesta de enero” y otros factores estacionales acentúan esta sensación de desánimo, que se refleja especialmente durante el Blue Monday, considerado el “día más triste del año”. Sin embargo, durante estas fechas las empresas deben poner el foco en repensar la motivación laboral y reforzar la humanidad en las empresas.
La vuelta a la rutina, el clima y el estrés postvacacional
Este mes se relaciona con un aumento del estrés y la baja motivación debido a factores como el clima, los gastos navideños y la vuelta a la rutina. Un contexto que se vuelve más preocupante si se tiene en cuenta que el 42% de los españoles declara no estar motivado con su trabajo, tal y como indica el informe Cigna Healthcare International Health Study, una cifra que supera la media global (38%) y que pone de manifiesto un problema creciente en el entorno laboral.
Y es que, en los últimos años, se ha observado una despersonalización del trabajo por la que cada vez más empleados sienten que su papel dentro de las organizaciones se limita a cumplir tareas mecánicas, sin reconocimiento ni conexión con un propósito mayor. La falta de motivación y la sensación de ser un engranaje más en la maquinaria de la empresa puede derivar en problemas de productividad, absentismo y desgaste emocional e, incluso, en el síndrome de burnout, una situación que se ve acentuada en enero, cuando el retorno al trabajo tras las vacaciones puede intensificar el desánimo y la sensación de desconexión.
5 estrategias para reducir mejorar el bienestar con la vuelta al trabajo.
Bajo esta premisa, los expertos de Cigna Healthcare proponen una serie de consejos para que la vuelta al trabajo sea lo más llevadera posible:
1. Cuidar el clima laboral y la conciliación en el día a día. Un entorno de trabajo saludable se basa en crear espacios y dinámicas que fomenten la conexión y el bienestar. Iniciativas que impulsan el aprendizaje, la actividad y la relación entre compañeros, junto al respeto por el tiempo personal, contribuyen a un clima más colaborativo y sostenible.
2. Apostar por una vuelta al trabajo más flexible y progresiva. Tras periodos vacacionales largos, una vuelta progresiva al trabajo facilita la adaptación. Medidas como la flexibilidad horaria, el teletrabajo parcial o una reincorporación a mitad de semana, junto con una menor carga laboral en los primeros días, ayudan a retomar la rutina de forma gradual y con una actitud más positiva.
3. Integrar las pausas y la desconexión como parte de la jornada. La fatiga derivada de jornadas prolongadas impacta en la concentración y el bienestar mental. Normalizar las pausas y organizar el trabajo en bloques de 90 a 120 minutos, con descansos breves, ayuda a prevenir el desgaste y a mantener la energía mediante el movimiento y el descanso visual a lo largo del día.
4. Anticiparse a situaciones de estrés y sobrecarga. Tras la vuelta de las vacaciones, la acumulación de tareas puede generar agotamiento mental y emocional. Acompañar este momento con pautas claras de organización, priorización y objetivos realistas ayuda a reducir el estrés, favorecer una reincorporación más ordenada y mejorar el bienestar y el rendimiento del equipo.
5. Ofrecer herramientas para la estabilidad financiera. La preocupación financiera tras las vacaciones puede afectar al bienestar y al rendimiento. Ofrecer recursos prácticos de orientación y planificación económica ayuda a reducir este estrés y a mejorar la tranquilidad emocional y la concentración en el trabajo.