Para algunas personas, terminar la jornada laboral no significa desconectar. Aunque hayan salido de la oficina o apagado el ordenador, siguen pendientes del correo, responden mensajes o revisan tareas.
A medida que se acerca el verano y el cierre del primer semestre, muchas empresas concentran sus esfuerzos en cumplir objetivos, cerrar proyectos y planificar los próximos meses.
Durante años, crecer profesionalmente se entendía casi como una fórmula universal: asumir más responsabilidad, liderar equipos y seguir escalando posiciones dentro de una organización.
La inteligencia artificial y la digitalización están cambiando el mercado laboral a gran velocidad, pero no todos los perfiles están encontrando su sitio en este nuevo escenario.
La flexibilidad laboral se ha consolidado como una de las principales demandas de los profesionales y como una prioridad creciente dentro de las empresas.