En un momento en el que la rapidez también marca la forma en la que entendemos el bienestar, cada vez ganan más espacio las soluciones que prometen cambios visibles en poco tiempo y con el mínimo esfuerzo.
Con la llegada de la primavera y el cambio de hora, muchas organizaciones empiezan a notar pequeños cambios en el ritmo de sus equipos.
El miedo a saber qué ocurre con nuestra salud está llevando a muchas personas a retrasar o evitar pruebas médicas importantes. Este fenómeno, conocido como FOFO (Fear of Finding Out), describe la tendencia a posponer revisiones por temor a recibir un mal diagnóstico o confirmar una enfermedad.
En un contexto marcado por la inmediatez, la prisa ha dejado de ser algo puntual para convertirse en una constante en el día a día. Madrugar para aprovechar el tiempo, encadenar tareas sin descanso y priorizar la productividad forman parte de la rutina de muchas personas.
Con la llegada de la primavera y el cambio de hora, muchas personas experimentan cansancio, irritabilidad o dificultad para concentrarse. Este conjunto de síntomas, conocido como astenia primaveral, forma parte del proceso de adaptación del organismo al cambio de estación.
13 de marzo, Día Mundial del Sueño.
El estrés laboral no solo repercute en el bienestar emocional y en la capacidad de concentración; también influye directamente en lo que comemos a lo largo de la jornada.
Vivimos en la era del scroll infinito, donde estar “siempre conectados” parecía la norma. Pero muchos adolescentes están empezando a poner límites.
Este invierno, la actividad laboral en muchas empresas se ve afectada por algo más que los picos estacionales.
Los primeros meses del año suelen ser un momento en el que todos ponemos un poco de orden en nuestras finanzas. Entre planificar gastos, ajustar presupuestos y pensar en cómo encajar pagos imprevistos, no es raro sentirse un poco abrumado.